Not a member of Pastebin yet?
Sign Up,
it unlocks many cool features!
- Gruñí. Thomas se había puesto su capa de supervampiro en el puerto. En
- circunstancias normales era sorprendentemente fuerte para un hombre de su tamaño y
- constitución. No obstante, ni siquiera los hombres de fuerza inusual se enfrentan cara
- a cara con varios necrófagos armados solo con un palo grande y salen ilesos. Thomas
- podía volverse más fuerte (mucho más) pero no hasta el infinito. La parte demoniaca
- del alma de mi hermano podía convertirlo en una especie de semidios, pero también
- incrementaba su hambre por la fuerza vital de los mortales, agotando todas sus
- reservas a cambio del mejorado rendimiento.
- Tras el combate, Thomas debía de estar hambriento. Tanto que no confiaba lo
- bastante en sí mismo como para quedarse en una habitación con nadie que
- considerara, digamos, comestible. En nuestro grupo de huida cualquiera lo era,
- excepto yo y las niñas.
Advertisement
Add Comment
Please, Sign In to add comment